L’Ametlla de Mar, también conocida como La Cala, es un pueblo costero situado en la comarca del Baix Ebre, dentro de las Terres de l’Ebre, en la provincia de Tarragona. El pueblo se encuentra a orillas del mar Mediterráneo y es conocido por su tradición marinera, sus calas y su actividad pesquera.
El origen del pueblo se remonta aproximadamente al siglo XVIII, cuando algunos pescadores empezaron a establecerse en la zona cerca del camino real entre Tarragona y Valencia. Con el tiempo se fueron construyendo casas y el pequeño asentamiento creció hasta convertirse en un pueblo. En 1891 L’Ametlla de Mar se independizó administrativamente del municipio de El Perelló y pasó a ser un municipio propio.
La economía tradicional del pueblo siempre ha estado muy ligada al mar. La pesca ha sido durante muchos años una de las actividades más importantes, especialmente la captura de pescado azul como el atún, las sardinas o los boquerones. Actualmente también destaca la acuicultura, especialmente la cría de atún rojo en granjas marinas.
El pueblo también tiene un importante patrimonio histórico relacionado con la defensa de la costa, como el Castell de Sant Jordi d’Alfama, un castillo medieval construido para proteger la zona de ataques piratas. Además, durante la Spanish Civil War se construyeron varias fortificaciones y búnkeres a lo largo de la costa para defender el litoral.
Hoy en día, además de la pesca, el turismo es una actividad muy importante. Muchas personas visitan L’Ametlla de Mar por sus playas, sus más de treinta calas naturales y su ambiente tranquilo. El pueblo también mantiene muchas tradiciones culturales y fiestas populares, como las celebraciones relacionadas con el mar y la vida de los pescadores.
En resumen, L’Ametlla de Mar es un pueblo con una fuerte identidad marinera, una historia ligada a la pesca y a la defensa del litoral, y un entorno natural muy atractivo que lo convierte en un lugar importante dentro de las Terres de l’Ebre.